Desde Asia en mono.
jueves, 8 de diciembre de 2011
El sadismo de una lente ja.
El Son, nido salido del ojo como batería de imagenes incrustadas ellas en el lente de un Objeto que persigue y empapa al mismo tiempo con sadismo el interior de un mundo que no es capa ni salida mientras solo suena, suena y solo da a Luz.
Opacidades que se empalman, más no desgarran el suave velo de la Orquesta que no para de tocar. Toca a la bella dama, la melodía, las notas gemelas, tal vez salidas de aquél ensamble de ideas y recuerdos, hombres cuerdos de suspiros, tristes verdes y amar illos...
De esa entrada y goce metafísico en aquél espacio viejo, tan solo un poco más viejo que el niño que en estado de ensoñación pretende atrapar la nube que desespera en atención flotante que llegue el sueño y escape precipitada de esa terrible libertad.
Felices dormirán esta noche Música y Sombra.
sábado, 1 de octubre de 2011
Manos de color azul.
Tiempo, intento dibujarte con los ojos y pinceles, mas mi trazo logra solo correr el instante en que te sueño tan largo y esbelto, con un viejo saco y un triste sombrero.
Tiempo que no luces desgastado por los humanos que te comemos con nuestras maquinas de hacer besos, como si fueras el único alimento para nuestros irremediables cuerpos que se consumen en aguas de cielo, en palabras que a veces saben a nube y otras son insaciables,
Como el olvido.
Me gusta tener que atarme un nudito al sabor de la manzana de esta mañana para no perecer.
Quiero tiempo y que me digas si tus manos fueron siempre de color azul, que me absorbas de una vez por todas y dejes de cantar a los oídos de los viejos secretos atemporales y la melancolía que sientes al no haberlos sabido compartir.
Sabé que sabes a frutillas cuando de ti me olvido, cuando te dejo atrás y me adelanto en la vereda para tomar la mano de un amante. Para rozar el áspero y transparente rostro de lo real.
La Música que no cesa de escribirse, el canto que desde que nació el bosque no ha dejado de escurrir en aguitas saladas y dulces que ni endulzan ni salan mas saben aquél vino y jabón.
Tiempo añejado con los años, tiempo que sabe bien que hay que hacer. Tiempo amargo, tiempo soberbio, tiempo inalcanzable e infantil.
domingo, 25 de septiembre de 2011
AL SUR DE LAURA
CUENTO CON LA HISTORIA QUE ME HICISTE
CUENTO CON HISTORIAS Y RISAS
QUIERO Y SOY INVENSIBLE CUANDO TU ABRAZO, DOS SILENCIOS ATRAVEZARON SIN SOLTARSE LOS CUERPOS EL YA IMPARABLE AMANECER.
INDESTRUCTIBLE AMOR DE VOS Y LETRAS
HAY TANTAS LUNAS EN MIS OJOS COMO MIEL Y ESPANTO, COMO RÍOS VIOLETA, TAMBIÉN HAY LUZ.
LA SOLEDAD CON VOZ Y VIENTO, POR LA VENTANA AÚN GRITA EN SU COLOR VOLVER.
AL SUR DEL AURA SE CAEN HISTORIAS, NACEN REFLEJOS DE pequeñas HOJAS Y TAMBIÉN BELLAS CICATRICES QUE HOY FELICES ARRULLAN EL FRÍO Y LA RAZÓN.
CUANDO ÉL HACE EL AMOR, ELLA DESHACE EL MISTERIO, DESGARRA Y MIENTE EL UNIVERSO. CUANDO ELLA DA A LUZ, EL NIEGA Y NACE.
AL SUR DEL AURA, UN BESO DE COLOR.
Y AL FINAL ELLA SABE QUE AL PRINCIPIO DE ESTE CUENTO NACIÓ EL MAR DE MIEL Y CALMA, PARA ENTONCES DECIDIR CON LO INMENSO DE SU PIEL SER TEMPESTAD Y VOLVER,
NO CESAR DE REGRESAR.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Diciendo a Dios,
Como el olvido en una sopa,
lo como calientito y así imagino lo que vendrá.
Estoy buscando todos los
sueños en los que me miraste a los ojos, pero hay uno que se me ha escondido y
yo no puedo mas que escucharlo respirar.
Sabe que cuando mientes
tiembla la tierra y grita el corazón, siente la ventana y se arrodilla la
escalera
Marcha al fin del mundo si
es lo que siempre has querido, y desde allí soporta nuestra distancia, que no
es más nuestra sino del aire.
Testimonio suave de piedras
firmes y arrebatados miedos. Actuar que no habla ni engaña, que solo da muestra
del sol.
Voy Vaciando la primavera y
antojándome de sopa. Sirvo un fresco jugo de perdón. Y entonces sueño con
verdes menta y aromas temblorosos.
Se que pedirte que no
voltees ahora mismo es regalarte una esperanza, pero cómo no hacerlo si de
ellas transpiro y humedezco la piel.
Y tendrás por siempre de mi
ser la sonrisa, aunque esta vez me quede sin boca.
Mnchngo.
Rastros de soledad encuentra mi lengua al recorrer tu ser sapiente, espejos rotos, sombras atrapadas entre tus huesos y piel.
Busco tus ojos y todos los sueños, ellos escapan nos dejan solos, nos dejan también enamorados.
Busco tus manos, y ellas despacio, lamentablemente beben todos mis sentidos y es cuando aparezco empapada,
mirá que sumergí mi cuerpo entero en aquél vino.
He sobornado a las palabras para que permanezcan un par de horas lejos de nosotros,
sólo a las olas vespertinas he entregado mi lealtad.
Hace frío en las mañanas, cuando estas son lluviosas, cuando el recuerdo me aborda y aquella ola golpea inesperadamente mi rostro.
Hoy en realidad no busco nada, solo me entrego al sonido al que me has acostumbrado,
a las manos que adolecen realidades, hoy te desdoblas no por mí sino por el anhelo de ir al mar.
martes, 24 de mayo de 2011
Linda tarde de lágrimas.
Cuando de repente el yo se encuentra andando más de prisa que nunca en direcciones, las más inciertas.
¿Por qué alguien extraña con toda su voz pero a la vez no puede dejar de irse, ensordesedoramente marcharse...
Sé que acá la lluvia del martes por la tarde es mucho más melancólica que en ninguna otra parte de mí.
Y que te deseo tanto que no dejo de encontrarte tan sensible y bella, tan despierto por la madrugada.
Sin dejar de preguntar y resistirme al misterio del vacío
¿Por qué no dejamos caer nuestras sombras hacia arriba y movemos la tierra entera de lugar?
Linda tarde de lágrimas.
domingo, 1 de mayo de 2011
Ritos de Asia.
Amo, desde los marinos gritos de Asia manifiesto que las palabras se me quiebran en las manos. Que las letras suyas parecen ahora retorcerse por haber bebido tanta cafeina. No negaré que se los advertí, pero ellas ya no me hacen caso. Gustan de romperse en pedazitos mientras mi cabeza se llena de ideas. Ideas chiquitas, valientes y una que otra delirante.
Veni veni amor mío que se me pierden las ganas de hablar. Se hacen espuma mis labios y cada lágrima engorda el río, mis intensiones de despertarte por la mañana humeda y darte un beso bajo el agua y deborarte de una vez para siempre.
Conocí un duende que no me mira pero soplando dice mi nombre. Le regalaré fresas y cocinaré tartas, a lo mejor se apiada de mi locura y a cambio me de estrellas para ya no llorar. Te
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