jueves, 8 de diciembre de 2011
El sadismo de una lente ja.
El Son, nido salido del ojo como batería de imagenes incrustadas ellas en el lente de un Objeto que persigue y empapa al mismo tiempo con sadismo el interior de un mundo que no es capa ni salida mientras solo suena, suena y solo da a Luz.
Opacidades que se empalman, más no desgarran el suave velo de la Orquesta que no para de tocar. Toca a la bella dama, la melodía, las notas gemelas, tal vez salidas de aquél ensamble de ideas y recuerdos, hombres cuerdos de suspiros, tristes verdes y amar illos...
De esa entrada y goce metafísico en aquél espacio viejo, tan solo un poco más viejo que el niño que en estado de ensoñación pretende atrapar la nube que desespera en atención flotante que llegue el sueño y escape precipitada de esa terrible libertad.
Felices dormirán esta noche Música y Sombra.
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